COMPLICACIONES Y CUIDADOS
DE ENFERMERÍA EN LAS NEFROSTOMIAS PERMANENTES
Autores: Mónica Vilaplana Reig,
Carmen Castelló Albert, Francisco Enrique Moltó Abad, Angel
Cortes Serra, Raül Vilaplana Vilaplana y Jordi Payà Soto.
Centro: Servei de Radiodiagnòstic.
Hospital "Verge dels Lliris" Alcoi
INTRODUCCIÓN
La NEFROSTOMÍA PERCUTÁNEA consiste en la colocación
percutánea de un catéter en la vía excretora renal
con el fin de derivar la orina al exterior.
Las indicaciones de esta técnica son múltiples, pero
básicamente se realiza en casos de obstrucción de la vía.
Así las principales las podemos resumir en :
-
Litiasis ureteral o pieloureteral obstructiva. (Imagen 1)
-
Tumores vesicales con invasión del meato ureteral.( Imagen
2 )
-
Tumores prostáticos con invasión del trígono.
-
Tumores ginecológicos: cérvix, útero y ovario.
-
Obstrucciones ureterales de causa extrínseca como urinomas,
fibrosis
retroperitoneal ( Imagen 3 ), ligaduras quirúrgicas y
otras causas más raras.
-
Indicaciones de Nefrostomía Percutánea en casos de lesiones
no obstructivas:
Sección quirúrgica del uréter.
Fístulas de vías urinarias: La Nefrostomía es el tratamiento
de elección en la mayor parte de los casos.
Imagen 1 . Litiasis ureteral
Imagen 2. Tumor vesical
Imagen 3. Fibrosis
Generalmente es un procedimiento que se realiza de urgencia, en pacientes
con un mal estado general y con alteraciones analíticas severas,
por lo que comporta un riesgo.
Las principales complicaciones inmediatas están relacionadas
con la situación clínica de los pacientes y con el manejo
de instrumentos rígidos en riñones hiperémicos o infectados,
y son:
-
Sepsis. Es una complicación rara que se da sobre todo
en casos de pionefrosis y se produce por el paso de gérmenes desde
el riñón infectado a la sangre durante las maniobras con
guías y catéteres. Se previene administrando sistemáticamente
antibióticos de amplio espectro por vía endovenosa antes
de la realización de la Nefrostomía.
-
Hematuria. Es una complicación muy frecuente ya que prácticamente
en todas las Nefrostomías se produce una cierta hematuria. La mayoría
son leves y no requieren tratamiento. Las más intensas ceden con
reposo y lavados frecuentes con suero fisiológico frío. Sólo
en casos excepcionales por hematurias muy severas se requiere un tratamiento
mediante embolización del vaso sangrante o incluso nefrectomía.
-
Dolor. Aunque los catéteres se soportan bien algunos pacientes
presentan molestias más o menos agudas e intensas en el punto de
entrada del catéter en la piel. Generalmente ceden en pocos días
con analgesia.
-
Otras complicaciones más raras: Punción de un seno
costofrénico durante la Nefrostomía, rotura renal con extravasación
de orina al retroperitoneo, punción de un asa de colon o de intestino
delgado, etc.
La técnica se realiza bajo control radioscópico y generalmente
con guía ecográfica y el procedimiento más utilizado
es el de Seldinger, que básicamente consiste en la punción
con aguja gruesa para pasar una guía metálica hasta el riñón,
seguido de la dilatación progresiva del trayecto para colocar un
catéter con terminación en "pig-tail", el cual se fija a
la piel mediante unos puntos de sutura.
Pasados los primeros días, cuando la orina sale clara y el
paciente está estable clínicamente, la fijación mediante
puntos quirúrgicos ( disco de Harzmann ) se cambia por otra sin
puntos consistente en un disco de Molnar, el cual se fija mediante un adhesivo
y una bolsa de ureterostomía cutánea en la que se introduce
el catéter. El enfermo entonces puede ser dado de alta si el catéter
va a quedar permanente.
MATERIAL Y METODO
Control de catéteres permanentes en pacientes
ambulatorios
El control extrahospitalario de los pacientes portadores de catéteres
permanentes de Nefrostomía Percutánea debe ser realizado
por el personal del Centro de Salud al que está adscrito el paciente.
La periodicidad del control se fijará en cada caso según
las características del drenaje, tipo y calibre del catéter
y situación clínica del paciente, pero como norma general
y como mínimo, este control debe llevarse a cabo una vez por semana
en el C.S. En los casos en que se deba realizar el control en el domicilio
del paciente se realizará la indicación desde el Servicio
de Radiodiagnóstico del Hospital previa consulta con el Médico
del paciente y el Coordinador de Enfermería del Centro.
Una vez al mes el paciente acudirá al Servicio de Radiodiagnóstico
para su control.
El control extrahospitalario del catéter incluirá:
1 - Breve Historia clínica:
Preguntar al paciente por los datos fundamentales de su situación
clínica, centrándose sobre todo en dos aspectos: fiebre y
dolor, que indicarán la posibilidad de una infección.
2 - Revisión de la piel (Imagen 4 ) para:
a) Control de los granulomas que frecuentemente se
forman en el punto de entrada de los catéteres.
b) Tratamiento de posibles lesiones cutáneas de maceración
por el contacto permanente con la orina.
c) Tratamiento de posibles eccemas de contacto por el esparadrapo
o la sustancia adhesiva.
Imagen 4. Revisión de la piel
3 - Manejo del catéter: ( Imagen 5)
a) Control del trozo de catéter libre (medir
el catéter que sobresale para detectar posibles salidas del mismo).
b) Limpieza del catéter.
c) Irrigación del catéter mediante la inyección
de 10 cc. de suero fisiológico. El objetivo es mantener permeable
el catéter y diluir las posibles concreciones sólidas que
inevitablemente se forman en estos pacientes con el tiempo. En algunos
casos se indicará expresamente inyecciones repetidas con aspiración
del líquido inyectado.
Imagen 5. Manejo del cateter.
4 - Cambio del adhesivo.
5 - Cambio de la bolsa de ureterostomía.
Complicaciones de los catéteres permanentes
en pacientes ambulatorios

A) Complicaciones intrínsecas
del catéter
Se puede producir por diferentes causas:
-
Formación de concreciones calcáreas en la luz del catéter.
Es la causa más frecuente en los pacientes portadores de catéteres
durante mucho tiempo o en los que tienen riñones poco funcionantes
en los que la poca orina que producen no lava suficientemente el catéter.
-
Acodaduras o retorcimientos del catéter en el punto de entrada
en la piel o en las proximidades de la llave.
-
Coágulos. Se producen en casos de hematurias importantes, las
cuales se dan sobre todo en pacientes con tumores vesicales o prostáticos.
-
Piuria. Cuando la orina se infecta aumenta su densidad y puede obstruir
los catéteres que se colocan en las nefrostomías, que suelen
ser de pequeño calibre (generalmente 8 F).
Los signos que sugieren obstrucción del catéter
son:
-
Drenaje insuficiente o nulo. El paciente refiere que ha disminuido
el volumen de orina que drenaba o que no drena nada. En ocasiones la disminución
del volumen drenado se debe a que desaparece la obstrucción y la
orina vuelve a pasar por uréter a la vejiga; en estos casos el paciente
referirá que "orina más que antes".
-
Drenaje pericatéter. El paciente refiere que mancha la
ropa o la cama por la noche porque le sale orina alrededor del catéter.
El adhesivo se puede despegar espontáneamente.
-
Dificultad para realizar los lavados. Se encuentra una importante
resistencia al inyectar el suero fisiológico
Cuando se sospecha la obstrucción de un catéter se debe
intentar realizar lavado sin forzar para desobstruir. Si se consigue
hay que notificarlo al Servicio de Radiodiagnóstico para que quede
constancia y se tomen las medidas oportunas. En caso de que no se consiga
la permeabilidad del catéter, hay que remitir urgentemente el paciente
al Servicio de Radiodiagnóstico para proceder al cambio del mismo.
La obstrucción del catéter es una complicación
frecuente y que hay que tratar con relativa urgencia.
Por movilización entendemos la salida parcial o total del "pig
tail" de la vía renal, lo que se traduce por un aumento de la cantidad
de catéter visible fuera de la piel.
Prácticamente siempre se debe a maniobras bruscas del paciente.
En algunos casos el trayecto por el que va el catéter se dilata
haciéndose más grande y permitiendo una mayor movilidad,
con la posibilidad de salida del mismo.
Se controla midiendo la longitud del catéter externo.
Siempre es una complicación grave que debe ser tratada de
inmediato. Cuando ocurre hay que mandar al paciente al Servicio de Radiodiagnóstico
lo más rápido posible.
Es el drenaje de orina con sangre. Siempre es un signo de alarma por
la potencial gravedad de las causas.( Imagen 6)
Es frecuente que se produzcan hematurias transitorias tras
la realización de nefrostomías o cambios de catéter.
Estas hematurias duran desde unas pocas horas a 2 o 3 días y son
leves, es decir que la orina se tiñe levemente (como "agua de lavar
carne"). No revisten importancia clínica y no precisan tratamiento.
En cualquier caso el paciente es dado de alta del Hospital con la orina
clara, por lo que la hematuria siempre supone un cambio.
Las causas de hematuria en el paciente portador de un catéter
de nefrostomía pueden ser:
-
Cambio de catéter reciente. No hay que hacer nada. Esperar
unos días hasta que desaparezca. Normalmente la orina se va aclarando
progresivamente.
-
Litotricia reciente. Tras una sesión de litotricia puede
producirse hematuria transitoria, sobre todo cuando se ha realizado sobre
una litiasis piélica. Generalmente es de poca intensidad.
-
Sangrado activo por lesión de un vaso. Se puede producir
por muchas causas pero lo más frecuente es que se haya producido
una movilización brusca del catéter ("tirón").
-
Sangrado tumoral. El paciente tiene un tumor conocido, generalmente
de vejiga o de próstata con invasión vesical, que ha empezado
a sangrar.
-
Infección urinaria. En algunos casos la infección
urinaria puede cursar con hematuria discreta acompañada de orina
menos transparente o francamente purulenta.
Salvo en los casos de hematurias transitorias por cambio de catéter
o litotricia reciente, la hematuria siempre es un signo de alarma cuyo
origen debe ser investigado con urgencia por lo que cuando se detecta el
paciente debe ser enviado rápidamente al Servicio de Urgencias del
Hospital.
Imagen 6
Es una complicación frecuente de catéteres permanentes.
-
Normalmente es poco importante y se limita a la piel circundante del catéter.
-
En otras ocasiones se producen contaminaciones de la orina por su contacto
con el exterior a través del catéter, con emisión
por la nefrostomía de orina purulenta.
-
En muy raros casos aparecerán síntomas generales como fiebre,
escalofríos y sensación de malestar general.
Los signos que hacen sospechar que se ha producido esta complicación
dependen de la gravedad de la misma:
-
Orina turbia. La orina se hace menos transparente cuando contiene pus.
Puede aparecer una leve hematuria.
-
Pielonefritis. Ocurre cuando la infección afecta al parénquima
renal y cursa con fiebre, dolor en flanco, escalofríos y malestar
general. Es una complicación rara. Un proceso similar aunque más
leve y de corta duración (24 horas) se da en algunos pacientes a
los que se les ha realizado un cambio de catéter; este último
no precisa tratamiento.
El tratamiento depende de la gravedad del caso:
-
Tópico para las lesiones cutáneas (se tratará más
adelante).
-
Antiséptico urinario en casos de orina turbia (consultar con su
médico).
-
Control clínico evolutivo en las "pielonefritis transitorias" post-cambio
de catéter.
-
Remisión al Servicio de Urgencias en caso de pielonefritis
aguda.
B) Complicaciones cutáneas
Llamamos "granulomas" a los nódulos hiperplásicos que
se forman en la piel en el punto de entrada del catéter. Corresponden
a tejido de granulación el cual se forma a los pocos días
de la colocación de un catéter percutáneo; suelen
desaparecer varios días después de retirar el mismo.
El tejido del que están formados está muy vascularizado,
por lo que con frecuencia sangran al frotarlos con la gasa en las maniobras
de limpieza de la piel y del catéter.
Pueden ser más o menos dolorosos. En general no tienen importancia
clínica.
No necesitan tratamiento.
Es una complicación rara, relacionada con orinas purulentas en
asociación con heridas de la piel (provocadas generalmente por el
adhesivo de la bolsa).
Adopta normalmente la forma de impétigo con vesículas
y enrojecimiento de la piel circundante. El paciente se queja de prurito,
quemazón y a veces dolor.
El tratamiento consiste en aplicar una pomada antibiótica
(FuracínÒcompuesta de Nitrofurazona)
y mantener la piel lo más limpia y seca posible, realizando las
curas diariamente. Si a las 48 h. no se aprecia mejoría, debe remitirse
al paciente al Servicio de Radiodiagnóstico.
Es una reacción alérgica al adhesivo que se coloca para
sujetar el disco de Molnar. Es poco importante y suele remitir en poco
tiempo. Cuando se presenta es suficiente con un tratamiento tópico.
No precisa tratamientos generales con corticoides.
El tratamiento tópico consiste en realizar las curas más
a menudo (cada 48 h.), desinfectar con BetadineÒ
solución dérmica y colocar entre el adhesivo y la piel una
gasa la cual se sujeta con esparadrapo hipoalergénico, hasta que
remita el cuadro. Como siempre si el tratamiento no es efectivo en 72 h.
debe remitirse al paciente al Servicio de Radiodiagnóstico.
RESULTADOS Y CONCLUSIONES
De los diez años de experiencia en nuestro Servicio en el
control de los pacientes portadores de catéter percutáneo
hemos entresacado en porcentajes las complicaciones mas frecuentes, resumidas
en :

La complicación más frecuente es la Obstrucción
del catéter, que en la mayoría de los casos se resuelve con
un lavado interno del catéter con 10 ml de S.F. Si el problema persiste
podemos bien aumentar el número de lavados por semana, e incluso
plantearse la sustitución del catéter por otro de calibre
superior. En algún caso, era tal la frecuencia de las obstrucciones,
que llegamos incluso a enseñar a un familiar a que realizase él
mismo los lavados.
En lo que concierne a la Movilización del catéter,
el porcentaje es bajo por el buen grado de formación del personal
de Enfermería de Radiología, al igual que de Primaria, que
se ha reciclado con Jornadas de intercambio con el hospital y a aprendido
el manejo y control de los pacientes portadores de catéter percutaneo.
Los pocos casos que se han producido se reducen a descuidos de los pacientes
y siempre en relación directa con su estado de consciencia y de
colaboración.
La Hematuría fuera de las causas normales (litotricia reciente,
manipulación del catéter, sangrado tumoral, etc. . ) es poco
frecuente
En cuanto a la Infección las cifras son mas altas de lo deseadas
y está en relación directa con las continuas manipulaciones
que son necesarias para el buen funcionamiento de la nefrostomía,
y el hecho de que el sistema es un sistema abierto y no puede permanecer
estéril.
Las Alteraciones cutáneas más frecuentes suelen tener
relación con problemas de alergia, bien al disco de Molnar o al
adhesivo de la pegatina. Las soluciones suelen ser varias, desde cubrir
el disco con gasas, hasta sustituir la pegatina, e incluso en algún
caso llevaba el catéter suelto sin sistema de sujeción, directamente
a la bolsa.
Bibliografía:
ENFERMERÍA MEDICO QUIRURGUICA.-.Brunner-SUDDARTH..Edt. Interamericana.
INTERVENTIONAL RADIOLOGY. Wilfrido R. Castañeda – Zuñiga,
M.D.Edt. Williams y Wilkins
DIAGNOSTICO RADIOLOGICO CLINICO DE LAS ENFERMEDADES INTERNAS. Richartd
Haubrich. Edt. JIMS